¿Alguna duda?
En Erea tratamos una amplia variedad de trastornos neuropsicológicos en pacientes de todas las edades. En los niños, los trastornos más comunes que tratamos son el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el Trastorno del Espectro Autista (TEA), y los trastornos del aprendizaje como la dislexia y la discalculia. En los adolescentes, los trastornos más comunes son la ansiedad, la depresión, y los trastornos alimentarios. En adultos, tratamos trastornos como la ansiedad, la depresión, el estrés postraumático, y los trastornos de la memoria. En la tercera edad, los trastornos más comunes que tratamos son la demencia y los trastornos cognitivos.
Estamos altamente capacitados para tratar estos trastornos neuropsicológicos y ayudar a nuestros pacientes a alcanzar su máximo potencial. Ofrecemos una variedad de tratamientos personalizados y basados en la evidencia científica para abordar cada trastorno de manera específica.
Realizamos evaluaciones exhaustivas en nuestra clínica o a través de videoconferencia para ayudar a nuestros pacientes a obtener un diagnóstico preciso y desarrollar un plan de tratamiento personalizado. Estas evaluaciones incluyen pruebas neuropsicológicas estándar y pruebas personalizadas diseñadas específicamente para cada paciente. Las pruebas cubren una variedad de áreas, como la memoria, la atención, el lenguaje y el aprendizaje.
Una vez que se completa la evaluación, analizamos los resultados y trabajan en estrecha colaboración con el paciente y su familia para desarrollar un plan de tratamiento personalizado que aborda las necesidades específicas del paciente.
La duración de un tratamiento neuropsicológico depende de la complejidad de los síntomas y la condición médica del paciente. Por ejemplo, si se trata de un problema de memoria o de atención, el tratamiento puede ser más breve, mientras que si se trata de una lesión cerebral o una enfermedad neurológica, el tratamiento puede ser más prolongado.
Es importante tener en cuenta que el tratamiento neuropsicológico no es una solución mágica instantánea, sino que requiere tiempo y esfuerzo por parte del paciente y del equipo de tratamiento. El objetivo es mejorar las habilidades cognitivas y emocionales del paciente para que pueda mejorar su calidad de vida a largo plazo.
En la primera sesión, el neuropsicólogo realizará una evaluación completa para determinar la condición y las necesidades específicas del paciente. Luego, diseñará un plan de tratamiento individualizado y discutirá el número de sesiones necesarias para lograr los objetivos terapéuticos. El seguimiento y la revisión del plan de tratamiento se realizarán regularmente para asegurarse de que el paciente esté progresando y ajustar el plan según sea necesario.
Es posible que tu familiar necesite un tratamiento neuropsicológico si presenta síntomas que afectan su calidad de vida diaria. Por ejemplo, si ha experimentado una lesión cerebral, accidente cerebrovascular, trastornos del espectro autista, trastornos de atención e hiperactividad (TDAH), depresión, ansiedad, trastornos del aprendizaje, trastornos de la memoria, entre otros, es posible que necesiten la ayuda de un neuropsicólogo. Además, si observas que tu familiar tiene dificultades para realizar actividades cotidianas, como recordar cosas importantes, concentrarse, organizar tareas o comunicarse, es recomendable que busques ayuda de un especialista.
Es importante recordar que cada persona es única, por lo que los síntomas y necesidades de tratamiento pueden variar. Por eso, es importante acudir a una consulta con un neuropsicólogo para que realice una evaluación completa y determine el tratamiento más adecuado para tu familiar.
¡Por supuesto! Ofrecemos la opción de terapia en línea o videoconferencia para aquellos pacientes que no pueden acudir a la clínica en persona. Además, en la era de la pandemia, las terapias en línea se han vuelto especialmente importantes y populares. La terapia en línea puede ser igual de efectiva que la terapia en persona y puede ser una opción ideal para aquellos que tienen dificultades para desplazarse, viven en zonas remotas o tienen horarios ocupados.
La terapia en línea también puede ser beneficiosa para pacientes que están recibiendo tratamiento neuropsicológico a largo plazo y no quieren interrumpir su terapia debido a un viaje de negocios, unas vacaciones o cualquier otro motivo que les impida asistir a la clínica en persona. Sin embargo, es importante destacar que no todos los pacientes son buenos candidatos para la terapia en línea, como aquellos que requieren un examen neuropsicológico completo o aquellos que requieren intervenciones más intensivas. En estos casos, puede ser necesario acudir a la clínica en persona.